2. Centrar, ablandar, conectar
La primera parte del trabajo presencial consiste en una jornada de formación a través de la experiencia con dos objetivos: Cohesionar el grupo, crear las condiciones de confianza, proximidad y comodidad entre los protagonistas para sentirse cómodos y poder compartir algunos elementos de su biografía si así lo deciden. Trabajar la dimensión objeto del proceso a través de dinámicas y experiencias que permiten la adquisición de conocimientos y la reflexión sobre las conductas más efectivas relacionadas con esa dimensión.
Las experiencias vividas por los protagonistas serán aprovechadas más tarde para apoyarles a aclarar sus hábitos actuales con respecto a la dimensión que se está trabajando en este proceso de desarrollo. De esta forma, lo que en otras ocasiones es el objeto del proceso de desarrollo, en este caso es solo el punto de partida para crear las condiciones adecuadas de trabajo.
3. Aclarar el objetivo del cambio
Es importante que los protagonistas entiendan la auténtica importancia del cambio pretendido por la empresa. Deben ser capaces de comprender cuál es el objetivo del cambio, cómo es el cambio pretendido y qué se espera de cada uno de ellos en el nuevo escenario.
4. Definir el punto de partida. "El estado actual individual"
En este momento los protagonistas ya han interiorizado que se espera de ellos y como es el cambio deseado. Ahora se tratan de que tomen conciencia clara de donde se encuentran para valorar el cambio que pueden realizar.
Van a preguntarse cómo de alineado está su comportamiento con el estado deseado. ¿Hay grandes diferencias o hay diferencias de matiz? ¿Cómo se perciben a si mismo y cómo les percibe su entorno profesional? Las experiencias del primer día y los resultados de la evaluación y autoevaluación previas al proceso se utilizan para ayudar a los protagonistas a responder a estas preguntas.
5. Definir el Software básico
Se trata de definir el Software Básico con respecto a la dimensión objeto del proceso de Transvolución. Denominamos Software Básico al conjunto de hábitos, creencias, miedos, deseos profundos, actitudes recurrentes y tendencias de personalidad que influyen en el comportamiento de una persona.
Una vez que los protagonistas son capaces de entender su software básico pueden determinar que parte del mismo sigue siendo útil y que elementos de ese programa básico pueden sustituir por elementos mas efectivos.
6. Hacer cambios en el software básico
El objetivo de esta fase es especificar el nuevo mapa de creencias, miedos, deseos y actitudes que configuren su nuevo software básico para empezar a crear nuevos hábitos.
Los protagonistas han identificado que parte de ese programa básico no funciona o no está alineado con su objetivo en este momento. Saben que hábitos están manteniendo que no les son útiles. Hábitos que han dejado de ser su “mejor jugada” que pueden ser cambiados concientemente por otros más efectivos.
7. Definir los nuevos comportamientos
Volviendo a la realidad de la empresa, al día a día en su puesto de trabajo, los protagonistas van a definir comportamientos efectivos desde su nueva estructura de creencias, actitudes y conocimientos.
Van a definir comportamientos en cuatro niveles: Consigo mismo, con su entorno próximo, con su entorno remoto y fuera de su ámbito local. Para evitar comportamientos “inconsistentes” trabajan en el ámbito personal y en el profesional.
|