El papel de un jefe ¿Preocuparse y ocuparse?

El papel de un jefe ¿Preocuparse y ocuparse?

El papel de un jefe ¿Preocuparse y ocuparse? | Infova

¿Te imaginas si hubiera alguien que estuviera permanentemente cuidando de ti? ¿Te imaginas que, sin que tú lo supieras, alguien te estuviera ayudando siempre?

No nos referimos a tener alguien a tu lado, dándote indicaciones para evitar que te equivocaras, vigilando que nada te ocurriera y preservándote de todo tipo de incidencia.

No estamos hablando de algún tipo de ángel de la guarda, 

Nos referimos, más bien, a tener cerca de nosotros a alguien que se sintiera en la obligación, adquirida voluntariamente, de ocuparse de nosotros.

Alguien que estuviera pendiente de nuestras alegrías y sinsabores. Alguien que se sintiese tan próximo a nosotros, que entendiera parte de su existencia como explicación de la nuestra. 

Alguien consciente de que cuanto más nos ayuda a crecer, a progresar, a madurar y a ser, más crecería, progresará, madurará y será él mismo.

Sería algo magnífico, ¿verdad? Sería algo extraordinario y al mismo tiempo posible.

Esa figura es jefe, ser jefe es algo voluntario, por este motivo, debería ocuparse de los trabajadores.

El rol de un jefe y la ocupación con sus empleados

La figura del jefe y la motivación de sus colaboradores.

A nadie se le obliga a ser jefe. Te pueden proponer ser jefe, pero es uno mismo quien decide serlo voluntariamente.

No es muy lógico que algo que decidimos ser, de manera voluntaria, no queramos hacerlo de la mejor manera posible, preparándonos para ello.

Ser jefe no solo es preocuparse por el equipo que tienes bajo tu responsabilidad. Ser jefe, además de preocuparse, es, sobre todo, ocuparse de los trabajadores que tienes a tu cargo. 

Por ello, a continuación te mostramos las diferencias entre ocuparse y preocuparse y como afecta a la conducta del personal.

Ocuparse de los trabajadores

Diferencias entre preocuparse y ocuparse de los trabajadores

Preocuparse y ocuparse de los trabajadores son dos cosas completamente diferentes. 

Que levante la mano a quien no le preocupe el hambre en el mundo. A todos nos preocupa esa lacra social, universal y eterna, concentrada junto a los más desfavorecidos de este mundo. Pero una cosa es preocuparse por el hambre en el mundo, que lo hacemos todos, y otra cosa diferente, es ocuparse de solucionar el hambre en el mundo, que eso lo hacen unos pocos.

Algo similar ocurre con los jefes y sus equipos. No conozco muchos jefes que reconozcan públicamente que no les preocupa su equipo. Pero sí que conozco muchos jefes que no se ocupan de su equipo. Que no se ocupan de las personas que forman parte de su equipo.

Takeda Nobushige dijo en su momento que: “debemos ocuparnos de las personas como nos ocupamos de nuestra sed”. Cuando sentimos sed, bebemos, conscientes de que si decidimos aplazarlo, sentimos cierta ansiedad que va a más, arriesgando a beber más de la cuenta cuando la oportunidad finalmente se presenta, pudiéndose sentar mal, incluso. Pasa lo mismo, cuando identificamos algún síntoma que nos indica que algo no va bien en una de las personas de nuestro equipo, debemos ocuparnos de ella. Si dejamos pasar el tiempo sin ocuparnos de ella, arriesgamos a que la dificultad vaya a más, enquistados de tal modo, que puede llegar incluso a dificultar una recuperación que otrora hubiese resultado más sencilla y natural.

Cómo mejorar la vida de tus empleados

Somos conscientes que mejorar la calidad de vida de tus empleados es algo complejo, por ese motivo, te mostramos algunas claves de cómo fomentar una conducta positiva en tu equipo de trabajo y cómo debe desempeñar un jefe la labor con sus subordinados.

No nos referimos a desarrollar como jefe una labor altruista y casi apostólica de las personas que están en nuestra área de responsabilidad. No me refiero a un estilo de dirección paternalista, poco desarrollador de personas y de profesionales. 

Narramos una historia relacionada con ser coherentes con el compromiso que, voluntariamente, adquirimos en el momento que decidimos ser jefes, adecuando nuestros comportamientos para intentar cumplir nuestras obligaciones.

Prácticamente, más de la mitad del tiempo de nuestros colaboradores están bajo nuestra influencia. Creo que esta reflexión tiene la suficiente fuerza para que decidamos hacer nuestro trabajo de jefe, preparándonos para ello, lo mejor posible.

mejorar la vida de los empleados

Consejos para ocuparse de los trabajadores

Una función clave que debe cumplir un jefe a la hora de ocuparse y preocuparse de tus subordinados es garantizar el bienestar y capacidades personales de estos.

En esta entrada te confesamos algunos consejos para que puedas afianzar la calidad de vida en tu grupo de trabajo:

Instaurar actividades físicas dentro de la empresa

La finalidad de esta acción es lograr que los empleados se sientan sanos, felices y activos, y estos resultados podemos obtenerlos mediante el movimiento y actividad física en el trabajo.

Activar hábitos saludables

Llevar una vida sana en la oficina favorece a la productividad y eficiencia de las tareas. Algunos consejos de hábitos saludables que podemos aplicar en las rutinas de un empleado pueden ser: descansar la vista, alimentarse de manera adecuada, etc.

El papel de un jefe

Dinámicas de reconocimiento laboral

El reconocimiento del trabajo bien hecho por los empleados invita a los empleados a sentirse realizados y al mismo tiempo genera sinergias positivas y motivación y ganas de trabajar.

La importancia del descanso

Es necesario diseñar espacios entre responsabilidades y obligaciones, e instaurar rutinas de descanso que nos ayuden a aumentar el rendimiento tras el reposo.

Generar un buen clima laboral

Originar un buen ambiente laboral a partir de principios y valores como son la transparencia, la confianza, la lealtad, etc. da lugar a que los trabajadores se sientan cómodos al hacer su trabajo.

Ahora, te vuelvo a preguntar:

¿Te imaginas que en tu entorno laboral, tuvieras un jefe que, además de preocuparse por ti, se ocupará de ti?

Puede ser que ya lo tengas. Entonces, ¡genial!, eres una persona afortunada, créeme.

Y puede ser que no lo tengas. En tal caso, te ruego que reflexiones al respecto de la siguiente afirmación: “no porque tú no tengas un jefe que se ocupe de ti, eso ni te obliga ni te invita a comportarse exactamente igual con las personas de tu equipo. Tú decides qué hacer. La decisión es tuya.”

Si te has sentido identificado con esta entrada y el contenido te ha resultado interesante. Te animo, si aún no lo has hecho, a echar un vistazo al resto de artículos de nuestro Blog. Igualmente, si tienes cualquier consulta no dudes en contactarnos.